sábado, 8 de marzo de 2008

La partida

Y las extrañas siluetas
de rojos duendes,
quìmicos y erràticos,
bailando en el brillo cobalto de tus ojos...
Y estallando lila
el miedo
apoderàndose de todo
en el frenètico retorno
a tus perversas,
magnìficas fragancias...
Y asi
vuelves a partir,
elegante,
abiertas tus alas enmascaradas
a nuevas, màgicas palabras...

viernes, 7 de marzo de 2008

El verbo tirano

De sedientos brillos,
febril gorrion que reposa
en lánguido neon océano;
es despierta fantasía turbulenta
como seda siempre jugando,
única luz distinta desde lo alto;
es el viento que vuelve a luchar,
el verbo tirano
y los sonidos velados,
inflamados;
es artificio, inexacto latido,
el aura que se acaba.

Palabras sucias

En los desvíos de la ruta,
la sucia palabra
y los símbolos, solo colores el alba.
Y la caja de Pandora donde me puedo ocultar
y decir:
"adiós",
"terminó"
y palpar
un poco de piel malsana
y calcular
donde perdí el rastro.

Nocturno

Noche,
dibujas tu crisálida,
inválida estrella desnudando su solo amor.
Y cual divino diseño,
dejas brillar la aguja que en los bordes respira
siempre extraña,
devota luciérnaga,
en los vicios,
en la senda solitaria.

Narcótico

Casi gotas salvajes
ahogando las arenas,
frases en mis venas
recogidas por arcángeles
y la dorada, purpúrea vacía niebla:
el azar que es mi cuerpo
girando,
descalzo,
pálido en su propio paraíso,
y blanco,
demasiado...

Espejismos

Podemos decir nuestros nombres
y mentir,
aves del paraíso en nocturnas plegarias.
Y la luna en lo alto,
a veces demasiado.
Y mentir
cubiertos de espirales,
encantados cual acuarelas,
llenos de poesía
nuestros corazones destrozados.

El umbral

la maravillosa obscura puerta
que abres,
esperando,
azotando,
como obsesos versos.
Y las llaves en tus sucias uñas,
sonando, quebrando el destello,
disgragando el umbral,
quemando
piel tras piel,
subyacente a su angustia exquisita
cual aurora lánguida y extraña.