miércoles, 16 de abril de 2008

Cuentos para dormir (3)

Desnudas hadas
hablándole al cuerpo
en su iracundo perpetuar
y siempre devotas
desde elegantes, sobrios laberintos
sembrando insolente terciopelo
en los sonidos tras el mar.
Son desnudas hadas
que han dejado atrás
todo pensamiento, alas o sentimiento.
Solo estrellan su transparencia
y ponen fin a las aguas calmas
y a toda claridad.

No hay comentarios: